{"id":125,"date":"2024-09-07T20:28:59","date_gmt":"2024-09-07T20:28:59","guid":{"rendered":"http:\/\/editorialguillermina.com.ar\/?page_id=125"},"modified":"2024-09-07T20:28:59","modified_gmt":"2024-09-07T20:28:59","slug":"poeta-alberto-gabriel-ocampo-vida-y-obra","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/poeta-alberto-gabriel-ocampo-vida-y-obra\/","title":{"rendered":"POETA ALBERTO GABRIEL OCAMPO. VIDA Y OBRA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">SEMBLANZA<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>(ALBERTO GABRIEL OCAMPO)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Alberto Guillermo Luis Ocampo (Beto)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Segunda Edici\u00f3n del libro \u201cCANTO ANTE EL MUNDO\u201d 1978.<\/strong><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-126\" src=\"http:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-237x300.jpg\" alt=\"\" width=\"237\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-237x300.jpg 237w, https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-810x1024.jpg 810w, https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-768x971.jpg 768w, https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-1214x1536.jpg 1214w, https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-1619x2048.jpg 1619w, https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/AGO-CAM-1978-scaled.jpg 2024w\" sizes=\"auto, (max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lector amigo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Acab\u00e1is de leer el libro original publicado al finalizar el a\u00f1o 1934 en los \u201cTalleres Gr\u00e1ficos Argentinos L. J. Roso\u201d, Doblas 951, Bs. As y que gracias al sistema offset, se ha reproducido con toda exactitud sin agregar ni introducir correcci\u00f3n alguna, para no quitarle el m\u00e9ri\u00adto que nos depara todo lo pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0No vamos a hablar del libro en s\u00ed, ya que con los pr\u00f3logos y las transcripciones de comentarios period\u00edsticos y cartas repro\u00adducidos sobre el mismo, todo queda dicho; pero s\u00ed haremos a con\u00adtinuaci\u00f3n una r\u00e1pida s\u00edntesis cronol\u00f3gica sobre la vida del autor, su obra y sus inquietudes, malogradas en gran parte por ese sino que suele acompa\u00f1ar a los vates, como un axioma fatalista en la lucha por la quintaesencia del vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Nace el 16 de Octubre de 1901 en el pintoresco distrito de Sa\u00f1ogasta del Departamento Chilecito, Provincia de La Rioja, Rep\u00fablica Argentina. Primog\u00e9nito de don Luis Jes\u00fas Ocampo y de do\u00ad\u00f1a Vicenta Dur\u00e1n Mart\u00ednez, era un ni\u00f1o inquieto que resultaba el encanto de \u00e9stos y de cuantos vecinos le conoc\u00edan, por lo que vivi\u00f3 su infancia rodeado del afecto com\u00fan que suele definir, a la postre, los valores morales e intelectuales del ser humano. Siendo su padre por aquel entonces Jefe de Correos, pernoct\u00f3 en diferentes lugares de la provincia hasta que se afincaron en Guanch\u00edn, enso\u00f1ativo pueblo encavado en las estribaciones del Famatina, donde se familiariza con las actividades campestres, aprende a domar ch\u00facaros y ayuda en todas las faenas agr\u00edcolas.\u00a0 Luego se instala en Chilecito, donde realiza sus estudios primarios y secundarios hasta obtener el t\u00edtulo de Maestro Normal en el a\u00f1o 1921, en la Escuela Normal de esta ciudad, que hoy lleva el nombre del m\u00e1s esclarecido hombre p\u00fablico de estas tierras, el Dr. Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1917, el ilustre Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez descubre al joven poeta en ciernes conforme ya lo dijera el prologuista Fausto Burgos; tiempo despu\u00e9s es laureado por el gran maestro en la base de la Tribuna de Dem\u00f3stenes en Samay Huasi, con una significativa corona de flores ante parientes de aqu\u00e9l <em>y <\/em>amigos de \u00e9ste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de ah\u00ed se suceden como \u201ccuentas de rosario\u201d las publicaciones po\u00e9ticas del bardo adolescente en peri\u00f3dicos locales, de otras provincias y a\u00fan de Montevideo, Chile y Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1922, en el peri\u00f3dico \u201cEl Tiempo\u201d de C\u00f3rdoba, con mo\u00adtivo de una publicaci\u00f3n de referencias de personalidades de las \u201cAltas Letras\u201d, se dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Mas hoy se destaca majestuosamente\u00a0 la figura de Alberto G. Ocampo.\u00a0 El mundo literario ha de saludar en el futuro al genio joven bendecido por la naturaleza. Y la historia de la literatura ha de reservar una de sus predilectas p\u00e1ginas, para escribir su preclaro nombre, recopilando ella todos los luminosos trabajos del disc\u00edpulo de \u201cAlmafuerte\u201d, para que ma\u00f1ana su obra sea cantada por el inmortal juveneo\u00a0 y descrita por la pluma maravillosa de Homero. Cual un vidente, escribi\u00f3 un trabajo Intitulado \u201cIncorp\u00f3rea\u201d anunciando la muerte y la desgracia., que venia a pronosticar la reciente cat\u00e1strofe de Chile en\u00a0 sus viriles y sabios versos. Este trabajo fue enviado mucho antes del cataclismo, pero la poetisa chilena, Alda Moreno Lagos, no pudo dar cabido a tiempo, por estar el material completo de la revista \u201cEducaci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1924, luego de sortear dif\u00edciles situaciones econ\u00f3micas, publica su primer libro de versos: \u201cPreludio en la Monta\u00f1a\u201d, que recibe el\u00a0 elogio un\u00e1nime de la prensa especializada del pa\u00eds y, movido por tal triunfo, en 1926 publica \u201cNatal\u201d, \u201cVigoroso libro narrativo\u201d que le consagra definitivamente como poeta y escritor de m\u00faltiples facetas, dentro de su patria y tambi\u00e9n en el extranjero.\u00a0 A pesar de su juventud &#8211; 25 a\u00f1os, es ya tenido como un maestro de las letras tel\u00faricas y virginianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero junto al cultivo infatigable del escritor corr\u00eda paralelo el sentimiento afectivo por los destinos\u00a0 socio-pol\u00edticos de su patria chica y grande, y es as\u00ed como act\u00faa en\u00e9rgicamente en un bando pol\u00edtico que le lleva, en las luchas fraticidas de aquel entonces, a recibir un balazo en la pierna derecha cuya bala a\u00fan conserva como una reliquia im\u00adperecedera de sus acciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1928, por razones muy \u00edntimas y por falta de comprensi\u00f3n de sus coterr\u00e1neos, se ve obligado a marchar de sus queridos lares, instal\u00e1ndose como maestro rural en Balcarce (Bs. As.) y. present\u00e1ndose en un concurso literario de la Agrupaci\u00f3n \u201cBASES de La Plata, logra el primer premio con el poema \u2018La Suprema Nupcia\u201d que hab\u00e9is le\u00eddo a partir de la p\u00e1gina 46.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cCONDOR\u201d &#8211; como ya le llamaban &#8211; no pod\u00eda permanecer mucho tiempo alejado de sus magnificas monta\u00f1as salpicadas de perennes nieves y regresa, avizor y glorioso, a seguir cumpliendo su destino de vig\u00eda luminoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corr\u00eda la crisis de 1930 y le encontramos desempe\u00f1\u00e1ndose como Director de la Escuela Nuevo Tipo en La Rioja, cuando, por razones pol\u00edticas, es cesanteado de su funci\u00f3n. El estudiantado del Colegio Nacional y las fuerzas vivas realizan gestiones, que llegan a tomar un cariz de levantamiento p\u00fablico, ante las autoridades guber\u00adnamentales que hacen o\u00eddo sordo. Loa petitorios al Interventor Federal Moneta, al Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, etc., am\u00adpliamente publicitados por la prensa local y de otras provincias, demuestran el respeto y el afecto que sent\u00edan hacia el artista. Y educacionista de valla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ped\u00edanlo como profesor del Colegio Nacional. Se exig\u00eda reparar el da\u00f1o llev\u00e1ndolo a un m\u00e1s distinguido cargo. Pero la mezquindad y la fobia de los mediocres le dej\u00f3 en el m\u00e1s sombr\u00edo abandono que, lejos de apabullarlo, le lleva a pronunciar una con\u00adferencia sobre \u201cJoaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez en la Intimidad\u201d que pone de relieve nuevamente sus ya valiosas dotes de fino orador, con\u00adferencista y educador. Esta conferencia se publica ese a\u00f1o bajo los auspicios de la Biblioteca Popular de La Rioja. Adem\u00e1s lo impulsa a salir en un ciclo de conferencias y recitales por las provincias de Cuyo, donde su tierna inspiraci\u00f3n sumada a su f\u00e1cil y elocuente pala\u00adbra y a su f\u00e9rrea decisi\u00f3n enardece al p\u00fablico, tanto que, el periodista A. Gennini al dar noticias de la Gira de Ocampo en el peri\u00f3dico \u201cEl independiente\u201d de La Rioja, el 7\/4\/32, entre otras cosas dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn Sanju\u00e1n Ocampo despert\u00f3 furor&#8230; Antes de su llegada todos los diarios: \u201cTribuna\u2019, \u201cDiario Nuevo\u2019, \u201cCr\u00f3nica\u201d, etc. lo hab\u00edan anunciado. Recibi\u00f3 en las radios Gonz\u00e1lez y C\u00eda. y Grafi\u00f1a. Las noches que anunciaban por radio los recitales de Ocampo, se poblaban de gente las confiter\u00edas y los locales de familia para escuchar al poeta. Las m\u00e1s destacadas personalidades del intelecto y de la pol\u00edtica se acercaban al tel\u00e9fono para felicitarlo. Tambi\u00e9n el tel\u00e9fono se solaza\u00adba esas noches con voces musicales femeninas&#8230; En Mendoza, nuestro poeta, sinti\u00f3 colmado su \u00e9xito. En la estaci\u00f3n lo recibieron los m\u00e1s destacados intelectuales y periodistas y toda la colonia riojana juntamente con un selecto p\u00fablico mendocino que deseaba conocer al muchacho alto de la corbata amariposada y del chambergo negro de alas anchas. Recit\u00f3 en la Radio Oficial y en la Radio Cuyo LB 10, ha\u00adbi\u00e9ndosele pedido telegr\u00e1ficamente desde Bs. As. y Chile, que repi\u00adtiera varias de sus poes\u00edas. A pedido del p\u00fablico dio una conferencia en el Sal\u00f3n de la Escuela Patricias Mendocinas sobre la personalidad de Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez. Ocampo, esa tarde, llevo hasta el delirio con su verbo galano y vibrante, en una improvisaci\u00f3n nunca o\u00edda en Mendoza seg\u00fan declaraba el auditorio. Esta conferencia provoc\u00f3 varios banquetes y continuos bailes y paseos en honor del poeta. Se le requiri\u00f3 una segunda conferencia que fue dada en el mismo sal\u00f3n sobre \u201cAspectos de la patria chica y la patria grande\u201d, tema que revel\u00f3 a Ocampo como un profundo psic\u00f3logo de la raza, soci\u00f3logo, cr\u00edtico, etc, pues afront\u00f3 en forma honda y bella asuntos delicad\u00edsimos de las provincias y de la Naci\u00f3n. Al terminar subi\u00f3 al escenario apresura\u00addamente el Senador Nacional Cruz Vera, seguido de otras personali\u00addades para abrazar al poeta\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Razones de familia le obligan a retornar a su solar y no pudiendo continuar con sus giras, acomete la dura pero necesaria tarea de publicar un peri\u00f3dico: \u201cLa Voz del Oeste\u201d, del que es director, re\u00addactor y tip\u00f3grafo\u201d, publicaci\u00f3n que mantiene hasta 1934. Por el contenido de los art\u00edculos editoriales sus adversarios le mandan a asesinar nuevamente, hiri\u00e9ndole esta vez en el brazo derecho; adem\u00e1s le cost\u00f3 un proceso iniciado por el entonces Presidente Justo que, una vez aclarados los diferendos, recibe como premio el reconocimiento a su fecunda y viril producci\u00f3n literaria al otorgarle el titulo de Profesor de Castellano y Literatura, por acuerdo de Ministros del Gabinete Nacional, el que es convalidado el 13 de Agosto de 1940:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCONSIDERANDO: Que el recurrente ha sido confirmado como Profesor de Castellano en la Escuela Normal de Chilecito (La Rioja), en virtud de lo dispuesto por el Art. 50 del decreto de fecha 21 de junio de 1934 y que, adem\u00e1s, como lo informa la Inspecci\u00f3n General de Ense\u00f1anza, se ha destacado en su labor intelectual como autor de libros, algunos de ellos de positivos m\u00e9ritos, EL VICE PRESIDENTE DE LA NACIONARGENTINA, en ejercicio del Poder Ejecutivo, DECRETA Art. l\u00ba &#8211; Habilitase al Se\u00f1or Alberto Ocampo (CI 1901, DM. 47, M. 2.982.251) para impartir la ense\u00f1anza de Castellano y Literatura en establecimientos dependientes del Ministerio de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica. Art. 2\u00ba Comun\u00edquese, publ\u00edquese, an\u00f3tese, d\u00e9se al Registra Nacional y arch\u00edvese. Firmado; Castillo-Jorge Eduardo Coll\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al finalizar el a\u00f1o 1934, aparece su nuevo libro \u201cCANTO ANTE EL MUNDO\u201d, cuya segunda edici\u00f3n es la presente. Al mismo tiempo es laureado con el primer premio en el Concurso Literario de la Biblioteca, auspiciado por la Asociaci\u00f3n Mariano Moreno, con me\u00addalla de oro Gobierno de la Provincia de La Rioja, por su \u201cCanto al Paisaje Riojano\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ln 1936 insiste nuevamente en el periodismo con el semanario KUNTUR\u201d, el que sostiene pr\u00e1cticamente con sus magros recursos por la falta de apoyo econ\u00f3mico del medio hostil hasta 1940, en que es nombrado profesor de Castellano y Literatura, que, juntamente con otras materias dicta hasta 1966, a\u00f1o en que se jubila como docente, despreciando la posibilidad de hacerlo como ex-diputado. Sus clases son brillantes, m\u00e1s que profesor sab\u00eda ser amigo de sus alumnos, los que lo visitaban asiduamente en su casa para departir amablemente debajo de los algarrobos, higueras, nogales y parrales que daban sombra permanente a su amplio patio con el fondo musical del canto de chicharras y coyuyos. Varias generaciones de hombres y mujeres supieron valorar sus ense\u00f1anzas y, hoy agradecidas, le visitan, le recuerdan y le honran con frecuencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1941 emprende en su modesto taller de imprenta la publicaci\u00f3n de su diminuto \u2014por su tama\u00f1o\u2014 libro de bolsillo titulado \u201cLA CANCION DE LOS VALLES\u201d (poes\u00edas), que sum\u00e1ndose a los anteriores, recibe el benepl\u00e1cito general. Ese mismo a\u00f1o aparece tambi\u00e9n el libro \u201cLAS ALMAS DE KUNTUR\u201d (cuentos y poes\u00edas) en igual formato que el anterior, teniendo igual acogida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus poes\u00edas, cuentos, novelas, estudios, comentarios, etc., se siguen publicando en diarios, peri\u00f3dicos, revistas y libros del pa\u00eds y del extranjero, en lapsos prudenciales, lo mismo que sus discursos y conferencias. En el diario \u201cLa Rioja\u201d del viernes 20 de Febrero de 1948, aparece la siguiente noticia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa Universidad Agr\u00edcola Popular de Chile, por Intermedio de la notable periodista chilena Iris Santana Oecks, Presidente del Comit\u00e9 Pro-Continentalizaci\u00f3n comunic\u00f3 al \u201cdistinguido periodista y talentoso poeta de las tres Am\u00e9ricas Alberto G. Ocampo que fue nombrado Doctor Honoris Causa de la Universidad citada\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTan honrosa distinci\u00f3n se debe a los art\u00edculos y poemas de fondo que el poeta Ocampo viene publicando en diarios y revistas de Norte, Centro y Sud Am\u00e9rica, sobre las necesidades del agro en el Nuevo Mundo\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComo nadie es profeta en su tierra, contrasta este honor con el desaire pol\u00edtico que le hiciera recientemente la fracci\u00f3n oficialista de la que felizmente se alej\u00f3\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFelicitamos a nuestro\u00a0 consagrado cantor de la tierra y el alma nativa\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1949 es electo diputado provincial, haciendo vibrar la C\u00e1mara con sus improvisaciones, hasta que al a\u00f1o y medio denuncie graves desfalcos administrativos, pidiendo la Intervenci\u00f3n federal a la provincia; pero los intereses personales por una parte, la aduloner\u00eda por la otra, le tendieron una celada y le obligaron a renunciar y salir del pa\u00eds junto a su familia ya numerosa. La mediaci\u00f3n del entonces Senador Nacional Don Diego Luis Molinari le soluciona la situaci\u00f3n y, resti\u00adtuido a las c\u00e1tedras es, sin embargo, v\u00edctima junto con su familia y amigos de una sistem\u00e1tica persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1906, al prologar el libro \u201cDon Pantale\u00f3n Pat\u00e1n\u201d del Dr. Germ\u00e1n Sarav\u00ed, escribi\u00f3 prof\u00e9ticamente de tal guisa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace muchos a\u00f1os la cultura, en varios pa\u00edses, especialmente en Am\u00e9rica, consiste en ir contra la cultura. La medalla de la falsa civilizaci\u00f3n ostenta en el anverso la Instrucci\u00f3n y en el re\u00adverso la Educac\u00e15n; las dos im\u00e1genes simb\u00f3licas asomaron la cabeza por el dorado borde y, por mostrarle las u\u00f1as esmaltadas, se pincharon los ojos&#8230; y van ciegas. De ah\u00ed la ceguera de la ambici\u00f3n con que el semianalfabeto o el indigno conquist\u00f3 e1 gobierno, la funci\u00f3n p\u00fablica, para enriquecerse y privilegiar familia y adl\u00e1teres, en de\u00adtrimento de la soluci\u00f3n de las necesidades del gobernado, del progreso de las naciones; la consecuente del acomodo, por la que los individuos de todas las edades y de ambos sexos se someten a la d\u00e1diva hecha Instituci\u00f3n, clave de la esclavitud en el pentagrama de la pol\u00edtica, donde escriben sus notas fementidas, los oligarcas para aturdir con trombones a los dem\u00f3cratas y viceversa, las derechas para encantar con sirenas a las izquierdas y mano a mano, los dic\u00adtadores para despertar con tambores y clarines a los tiranos, mientras el reba\u00f1o se deja arrullar por el resto Instrumental de la banda; la ceguera de la gloria \u201cegol\u00e1trica\u201d o \u201cegotista\u201d, que, desde los centros absorbentes en el campo de las letras, las ciencias y el arte, establecen el control de los valores aureolando la mente endeble y echando sombras sobre el ingenio, a veces sobre el genio, en con\u00adnivencia y convivencia con la prensa de igual pretensi\u00f3n laudatoria, de lo que resulta un yuyal de autores cuya parva de \u201clibros\u201d, en la trilla de las consagraciones definitivas, no da un grano, ni siquiera el trillado \u201cgrano de arena\u201d que a menudo nos ofrece la inutilidad, y como broche de salivosa compa\u00f1\u00eda, el preg\u00f3n en favor de las re\u00advoluciones con la misma mano y la misma tinta, en los mismos \u00f3r\u00adganos que dejaron impreso el preg\u00f3n en favor del latrocinio y la mordaza su acto de contrici\u00f3n. \u201cLa historia se repite\u201d: la de la resistencia al perfeccionamiento que plantea la mar de confusiones: el ignorante reacio al saber aspira a lo del que sabe; los entes de las ciudades rehuyen el campo y los del campo se hacinan en las ciuda\u00addes, uno y otros estereotipando los complejos de inferioridad, muro de contenci\u00f3n a la evoluci\u00f3n material y espiritual de las colectividades; las actividades del deporte se multiplican en exclusividad, con desd\u00e9n casi absoluto de la capacitaci\u00f3n integral, en una avanzada alarmante de id\u00e9nticos complejos: el ocio, la negligencia y la inhabilidad simulan en la inhabilitaci\u00f3n para el trabajo, a fin de alcanzar la pro\u00adtecci\u00f3n del Estado exigi\u00e9ndole a \u00e9ste hasta la impotencia (son sor\u00adprendentes las cifras de pensiones en los presupuestos); cunde la di\u00adversi\u00f3n con amargo viso de libertinaje, rompiendo el equilibrio de la felicidad, exento de la moderaci\u00f3n, del sacrificio; y las susodichas predisposiciones se afanan y ufanan en la b\u00fasqueda de eso que propugna la tonter\u00eda del inter\u00e9s avieso, la igualdad, discriminada como rid\u00edcula e imposible con el ejemplo de la propia naturaleza. He aqu\u00ed el negro y triste panorama de la ceguera contra la cultura. La reacci\u00f3n, s\u00f3lo podr\u00e1 lograr para \u00e9l la luz del altruismo, siempre que no olvide el terrible esp\u00edritu de la m\u00e1xima infalible: \u201cDios ciega a los que quiere perder\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDentro de ese panorama vino nuestro pa\u00eds, para peor en\u00adnegreci\u00e9ndolo hasta la m\u00e1scara con otra ceguera m\u00e1s que asimila con facilidad cualquier estado propicio: el deso\u00eddo de los gobernantes a las sanas voces imparciales cuyo patriotismo avizora el peligro, el apa\u00f1amiento del desfalco y del fraude, el avenamiento y engorde a la vez &#8211; como invernada &#8211; del comercio para gravar el costo de la vida y la tolerancia para individuos y sistemas ajenos a la idiosincrasia americana y particularmente argentina, de intenci\u00f3n for\u00e1nea y finalidad ex\u00f3tica, que, a pesar de haber costado en su fracaso millones de vidas inocentes al universo, se agazapan persistentes en la antonomasia de la Naci\u00f3n. Tan rebelde o cr\u00f3nica es la ceguera que para su cura o correcci\u00f3n no han bastado los consejos oportunos y sanos de grandes pensadores. Anatole\u00a0 France dijo que Argentina y Estados Unidos est\u00e1n llamados a alcanzar la hegemon\u00eda del mundo. Nuestro pa\u00eds la perdi\u00f3 por aquella rebeld\u00eda y Ortega y Gasset expres\u00f3, compenetrado en la relatividad del concepto que Argentina era un pa\u00eds tan rico que hac\u00eda cincuenta a\u00f1os los pol\u00edticos se empe\u00f1aban en arruinarlo y todav\u00eda no lo pod\u00edan conseguir. La ceguera fue hasta ahora dura de pelar: las cataratas son nubes de acero\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl panorama as\u00ed ennegrecido no se justifica: no se lleg\u00f3 a ning\u00fan apogeo para estar en decadencia, se est\u00e1 en terreno re\u00adtr\u00f3grado\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1962 visita C\u00f3rdoba por razones de salud y se le solicita una conferencia que tiene lugar en el Sal\u00f3n Auditorio de Radio Nacional sobre \u201cEl Pensador de Samay Huasi\u201d (Fragmento del libro in\u00e9dito \u201cLA MULTIPLICIDAD DE JOAQUIN y. GONZALEZ\u201d. La misma es publicada por la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1972 publica su \u00faltimo libro \u2018EL MILAGRO EN LA TEA\u00adDICION\u201d El diario \u201cLa Prensa\u201d de Bs. As en un comentario literario del 4-2-73 firmado por H\u00e9ctor A Cordero dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHe aqu\u00ed otro libro cuyo autor, temas e impresiones no tiene nada\u00a0 que ver con Bs. As., sino con otros sitios del pa\u00eds. El hecho es alentador porque la ciudad porte\u00f1a debe dejar de ser el s\u00f3lo \u00fanico\u00a0 punto del territorio en el que se debe aprobar o desaprobar terminantemente\u00a0 lo que se hace en \u00e9l para su validez. Alberto G. Ocampo,\u00a0 entre otros que\u00a0 ya lo hacen, cumple con ese prop\u00f3sito al darnos este libro en el que alternan poemas y narraciones&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLo m\u00e1s destacable de la obra es el fervor, la fe religiosa puesta en cado composici\u00f3n, sea en prosa o en verso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el poema\u00a0 \u201cEL Ni\u00f1o de Hualco\u201d, escrito en versos corridos, directos, con los\u00a0 que logra descripciones de notables sugerencias, tal la promesa de lluvia durante una, gran sequ\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Como un temblor fugaz\u00a0 e imperceptible<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">se deshizo una r\u00e1faga.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Se extendieron las cimbas luminosas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en cabelleras vagas de fantasmas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Hacia el anochecer iba el nublado<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">ennegreciendo pueblos y campa\u00f1as&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madrugada del 24 de Septiembre de 1973, entre las 3 y las 4 horas, sufre un espasmo cerebral que, felizmente no da\u00f1a m\u00e1s que un cincuenta por ciento su facultades mentales y f\u00edsicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso del a\u00f1o 1977 debi\u00f3 soportar dos operaciones de la enfermedad de los viejos\u201d que, como toda su vida, supo afrontar con\u00a0 inigualable valor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida corre cotidianamente en una mesi\u00e1nica paz, armonizada con l\u00facidos momentos de charlas \u00edntimas y de gratos recuerdos espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante su estado actual, y comprendiendo el valor intr\u00ednseco de su obra y el cambio progresivo que se est\u00e1 operando a nivel nacional en lo relativo a la educaci\u00f3n y la cultura en general, como en lo socio-pol\u00edtico del actual proceso por el que nuestra Patria camina, sus hijos hemos realizado el esfuerzo com\u00fan para publicar esta obra en segunda edici\u00f3n, en la imprenta de nuestro padre y autor, para compensarle en algo sus inquietudes tantas veces so\u00f1adas y postergadas, y en la esperanza de que el cambio generacional que ha de operarse como un imperativo de la hora presente, sepa, a su vez, valorar y compensar la obra y el sacrificio aqu\u00ed enunciados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como corolario ofrecemos un quinto recital de poes\u00edas que terminar\u00e1n de dar al lector, una impresi\u00f3n acabada de la obra y vida del autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Alberto G. L. Ocampo (hijo)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Chilecito (La Rioja), Enero de 1978<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEMBLANZA (ALBERTO GABRIEL OCAMPO) \u00a0 Por Alberto Guillermo Luis Ocampo (Beto) Segunda Edici\u00f3n del libro \u201cCANTO ANTE EL MUNDO\u201d 1978.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-125","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":127,"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/125\/revisions\/127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialguillermina.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}